Víctima de Violencia obstétrica en Chile: ¿Sufriste maltrato en el parto o el ginecólogo?
Cuando estás embarazada, dando a luz, asistiendo a una consulta ginecológica o viviendo una urgencia médica, te encuentras en una situación de total vulnerabilidad. Esperas cuidado, respeto y protección. Lamentablemente, muchas mujeres viven experiencias traumáticas debido al trato del personal de salud siendo víctima de violencia obstétrica o violencia gineco-obstétrica.
Si sientes que algo no estuvo bien en tu atención médica, pero no estás segura de si fue un abuso, en este artículo te ayudamos a identificarlo y te explicamos las nuevas herramientas legales que te protegen en Chile.
¿Qué es la violencia gineco-obstétrica?
En nuestro país, la Ley N° 21.675 (la ley marco para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres) reconoce por primera vez la violencia gineco-obstétrica como una forma explícita de violencia de género.
Legalmente, es todo maltrato, agresión psicológica, física o sexual, negación injustificada o abuso que ocurra mientras recibes atención en tu salud sexual y reproductiva. Esto incluye el trato que recibes durante el embarazo, el preparto, el parto, el postparto (puerperio), ante una pérdida o aborto, o en una urgencia ginecológica. Nadie tiene derecho a vulnerar tu cuerpo ni tu mente.
Tipos de violencia obstétrica: ¿Cómo saber si fuiste víctima de violencia obstétrica?
Para ayudarte a identificar si fuiste víctima, aquí te explicamos de forma sencilla las maneras más comunes en que se presenta este maltrato:
- Violencia Verbal: Si te gritaron, te dijeron frases groseras o comentarios irónicos, criticaron tu sexualidad o te hicieron sentir culpable por la salud de tu bebé.
- Violencia Física: Si te realizaron procedimientos dolorosos o cirugías (como una cesárea o un corte en la vagina llamado episiotomía) sin pedirte permiso; si te cosieron sin anestesia, te amarraron o te empujaron la panza con fuerza (maniobra de Kristeller).
- Violencia Psicológica: Si te amenazaron, te trataron con hostilidad, te prohibieron estar acompañada por la persona que elegiste, te ocultaron información sobre tu salud o te culparon por una pérdida o complicación.
- Violencia Sexual: Si te realizaron tactos vaginales sin guantes, manipularon tus genitales de forma grosera o sufriste tocamientos indebidos.
- Discriminación Social: Si te trataron peor o de forma diferente por tu edad, nacionalidad, situación económica, orientación sexual o por tener una discapacidad.
- Negligencia en la Asistencia: Si te ignoraron, te dejaron sola por horas esperando atención (especialmente grave en situaciones de aborto), o si ignoraron tus preguntas y súplicas de ayuda.
- Uso Inadecuado de Procedimientos: Si te obligaron a parir acostada boca arriba sin dejarte mover, te pusieron medicamentos para apurar el parto (oxitocina) sin explicación, o te alejaron de tu bebé impidiendo el contacto piel con piel y la lactancia inmediata.
Tus derechos específicos: Lo que los hospitales y clínicas están obligados a cumplir respecto a las víctimas de violencia obstétrica.
Gracias a la Ley N° 21.675, los hospitales públicos, clínicas privadas y centros de salud de Chile tienen la obligación legal de cumplir con estándares muy estrictos para protegerte. Si vas a atenderte, o si ya viviste una mala experiencia, estos son tus derechos:
1. Derecho a una reparación integral del daño
La ley establece firmemente que las víctimas de violencia de género tienen derecho a ser reparadas por el daño sufrido. Como el maltrato ocurrió dentro de las dependencias del hospital o clínica y fue cometido por su personal, la institución tiene el deber de ofrecerte herramientas para tu recuperación. Esto incluye atención médica reparatoria gratuita y apoyo psicológico o psiquiátrico de urgencia para mitigar las secuelas emocionales y físicas del trauma.
2. Derecho a una atención digna y sin “revictimización”
Tienes derecho a ser atendida en espacios que aseguren tu privacidad y aislamiento del público general de la urgencia. Además, el hospital debe garantizar que no te obliguen a repetir tu doloroso relato una y otra vez ante distintos funcionarios (guardias, administrativos, enfermeros, médicos). Una sola declaración protegida debe bastar para activar tu atención, y queda estrictamente prohibido que te hagan juicios de valor o comentarios que te siembren culpa.
3. Derecho a que el personal esté capacitado y controlado
El centro de salud tiene la obligación de entrenar continuamente a sus médicos, matronas y enfermeros en parto respetado y derechos de la mujer. Además, las clínicas y hospitales deben controlar que en las salas de parto no se realicen de forma rutinaria o sin tu permiso prácticas peligrosas o desactualizadas, como la maniobra de Kristeller o cortar la vagina (episiotomía) por sistema.
4. Derecho a denunciar de forma segura y a ser protegida
Si decides denunciar un maltrato dentro del hospital, tienes derecho a un canal confidencial y a que la institución inicie una investigación interna seria y exhaustiva. Como medida de protección inmediata mientras dure el proceso, el hospital debe apartar al profesional denunciado para que nunca más tenga contacto contigo ni con la atención de tu caso.
5. Derecho al resguardo absoluto de tu Ficha Clínica
Tu ficha médica es sagrada y es tu principal prueba legal. Tienes derecho a que esté protegida con la máxima seguridad. Nadie ajeno a tu atención médica (ni siquiera familiares o empleadores) puede verla sin tu autorización explícita. El hospital debe registrar detalladamente todo lo que te ocurrió, incluyendo tu estado emocional y tus palabras exactas. Además, tienes derecho a pedir y recibir una copia de tu ficha de forma rápida y sin trabas burocráticas.
Derechos reforzados en casos de Violencia Sexual
Si la agresión que viviste entra en el marco de la violencia sexual dentro de la atención médica (como tocamientos indebidos o manipulación grosera), la ley exige un estándar de urgencia aún mayor:
- Tienes derecho a una acción clínica especializada e inmediata: esto incluye la entrega oportuna de anticoncepción de emergencia, tratamientos para prevenir el VIH u otras infecciones, y contención psicológica en crisis en el mismo servicio de urgencia.
- El centro médico tiene la obligación de recolectar y cuidar rigurosamente toda la evidencia médica (muestras biológicas y registro minucioso de lesiones) para que puedas usarla en un proceso penal ante la justicia si así lo decides.
No estás sola: Tu experiencia es válida y puedes reclamar como víctima de violencia obstétrica.
Muchas mujeres guardan silencio porque el sistema de salud les hace creer que “lo único importante es que el bebé nació sano”. Pero tu salud mental, tu dignidad, tu derecho a reparar el daño y tu cuerpo también importan. Si te identificaste con alguno de estos puntos, lo que viviste fue real y la ley te respalda.
Si sientes que vulneraron tus derechos, puedes iniciar acciones:
- Presenta un reclamo formal: Exige el libro de reclamos en la OIRS (Oficina de Informaciones, Reclamos y Sugerencias) del hospital o clínica. Tienen un plazo legal de 15 días hábiles para responderte por escrito.
- Acude a la Superintendencia de Salud: Si la respuesta de la clínica o del hospital público no te satisface, o simplemente no te responden, puedes ingresar tu caso en la Superintendencia de Salud.
Ver más.
Negligencia Médica en el Parto y Violencia Obstétrica: Guía Legal en Chilehttps://abogadonegligencias.cl/negligencia-medica-en-el-parto/


